miércoles, septiembre 17

Me encontré piojos en las alas

Nosotros los fénix sabemos dos cosas con una destreza absurda. Una es el momento en que hay que disiparse. La otra es hacer que el mundo tiemble cuando nacemos. Nuestro vuelo sublimó los candados se cayó del borde del mundo se tragó el océano pacífico por los poros nos derritió los límites nos hizo las manos la acción de las manos sobre la piel la acción de la piel sobre todo. Sobre todo nuestro vuelo. Nosotros funcionó tan puro. Nosotros funcionó tan infinito. Digo vos como si dijera luz y a escondidas digo yo como si dijera vos. Nos digo como puedo y puedo decirnos hasta el fin del mundo. Nosotros tan infinito que rompimos en mil los tiempos verbales. La caja de los ratoncitos rompimos, hicimos estallar todo lo que no tenía suficiente espacio intermolecular como para contenernos. Nosotros tan sutil que dijimos las cosas sin la carne y sin la lengua y sin los ojos. Nosotros tan hermosos, Dante, tan tan hermosos que profanarnos sería el acto más podrido de todos. No nos olvidemos de nuestras destrezas absurdas. Rottwailler, no nos olvidemos nunca.

3 comentarios:

Enredada dijo...

tu nosotros formado por ese vos y ese yo, es totalmente hermoso.
Mil besos

Cereza dijo...

Ustedes los fénix saben una cosa con la destreza menos absurda. Saben que no quieren olvidar, so a no olvidar.

Leftraro dijo...

bonita